Como estudiante en medicina he llegado a reconocer que la mayoría de las enfermedades a las que conocemos por ciertos nombres tales como el cáncer, diabetes, artritis, depresión, osteoporosis, enfermedades del corazón, hiperactividad y otras, realmente no son una enfermedad aislada como tal. Aun cuando cada enfermedad tiene sus síntomas característicos y se reconocen en la medicina por un nombre en especifico, no son nada más que síntomas o manifestaciones de un problema mucho más complejo.
La medicina alópata o convencional nos diagnostica, por ejemplo, un cáncer; pero, ¿es este realmente la enfermedad o es simplemente un síntoma de la verdadera enfermedad? Mi teoría es que en los casos de estas enfermedades crónicas o que no tienen una cura especifica, es debido a que la ciencia está tratando un síntoma como si fuera la enfermedad real, y no la misma enfermedad. Yo le llamo a esto enfermedades inexistentes. ¿Cómo es posible que a un paciente que se le extirpa un tumor, este tumor luego reaparece en el mismo órgano u otra área en el mismo paciente? Sencillamente el tumor o cáncer no es más que un síntoma, una manifestación de la enfermedad real, un reflejo. Algo así como si tuvieras catarro y te sacudes la nariz y si el virus del catarro todavía está en tu cuerpo, volverá a reaparecer la flema.
Realmente todas estas enfermedades crónicas o incurables son síntomas de distintas distorsiones en los funcionamientos normales de ciertos sistemas en nuestro cuerpo biológico. Pongamos por ejemplo la diabetes. Según la medicina, la diabetes es básicamente una reacción inmunitaria en que el páncreas pierde la habilidad de producir la hormona de la insulina. La terapia convencional es administrar insulina o ayudar al páncreas a producir insulina. La realidad es que debido a diferentes factores, nuestro cuerpo comienza a destruir sus propias células en el páncreas. El método Yapa Chi no diagnostica, ni pretende curar ninguna enfermedad, simplemente decimos que el páncreas ha adquirido un comportamiento no deseado. Este comportamiento proviene de la información energética que el páncreas recibe del campo energético de la persona.
Cada vez más la ciencia se sorprende de los mecanismos naturales que el mismo cuerpo emplea para sanarse. Por ejemplo, últimos estudios han demostrado que una dieta de solo 600 calorías al día por un periodo de 1-2 meses basada en líquidos dietéticos y comidas sin almidón, ha logrado revertir permanentemente la diabetes tipo II en pacientes sometidos a este estudio… ¡sin medicamentos! Más adelante veremos porque en el método de sanación Yapa Chi, considera este tratamiento como una modificación del comportamiento en el páncreas y sus células en base a cambios energéticos en la persona.
Muchas han sido las historias de sanaciones milagrosas y no podemos dudar de que nuestros antepasados conocieran las leyes energéticas de la naturaleza: la buena alimentación, los buenos hábitos de vida y el contacto directo con la naturaleza y lo espiritual. Todo lo que consumimos tiene su propia vibración energética y por ende, puede cambiar la vibración (información energética) en el campo energético de la persona, ocasionando una mejora en los síntomas o la cura total de muchas aflicciones de salud. En otras palabras, la medicina milagrosa que todos buscamos esta en el conocimiento y manejo efectivo de la energía en nuestro cuerpo y ambiente.